nueva masculinidad yo jjac propongo replantear la idea de masculinidad y desaprender los roles de género adquiridos durante toda la vida y perpetuados a lo largo de siglos.
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nueva masculinidad yo jjac propongo replantear la idea de masculinidad y desaprender los roles de género adquiridos durante toda la vida y perpetuados a lo largo de siglos.
siempre hemos visto corrupcion, hasta ahora que habemos seres en contra de la corrupcion son problematicas impuestas por el sistema por ahora gracias a dios habemos mas seres unidos en el cambio de toda esta mierda y lodasal antigua. empezamos el cambio y con ello con lleva a ser y dejar ser para apollarnos entre seres. por eso murio jesus en la cruz por nosotros para matar esa maldad humana que 2019 año despues seguimos viviendo.
#nocallemos
nacemos en el seno del costumbrismo del afan del tiempo y ellos mismos han creado una masculinidad hegemónica que es ese hombre que todo lo puede, el hombre fuerte, protector y proveedor. Pero esa masculinidad tradicional tiene varios problemas: no se ajusta a la realidad, conduce a identidades insanas y frena el desarrollo de la igualdad.
Qué son las nuevas masculinidades
Las nuevas masculinidades o masculinidades alternativas proponen replantear la idea de masculinidad y desaprender los roles de género adquiridos durante toda la vida y perpetuados a lo largo de siglos.
Estamos en 2019 y la idea tradicional de hombre ya no sirve. Por eso, las nuevas masculinidades buscan una alternativa a ese modelo hegemónico que incorpore la perspectiva de género.
Cada vez hay más organizaciones, empresas, instituciones y personas que se están uniendo para repensar las formas tradicionales de ser hombre. Es el caso de la Red de Hombres por la Igualdad, que se dedica a elaborar estudios y a recoger información, pero también a cambiar y a buscar nuevos modelos que contribuyan a generar relaciones personales y laborales más igualitarias.
Uno de los focos más importantes de las masculinidades alternativas es acabar con la violencia de género y con las actitudes que conducen a ella; romper con el mito del hombre violento y del hombre que todo lo puede, así como rechazar cualquier forma de machismo que aparece en la vida cotidiana.
Para el sociólogo experto en igualdad de género y autor de nuestro curso online Nuevas Masculinidades, Erick Pescador, “la violencia más difícil de ver es la que aparece en los momentos más sutiles, por ejemplo, en una conversación, donde el espacio verbal lo ocupan fundamentalmente los hombres”.
Por otra parte, para acabar con las actitudes de violencia es importante trabajar la empatía. También la corresponsabilidad personal, familiar y laboral, que implica estar presente en los espacios de cuidado, de limpieza y de atención a otras personas.
Características de la masculinidad tradicional vs nuevas masculinidades
¿Las nuevas masculinidades implican desechar todo lo que entendemos por masculinidad? ¿Cuáles son las diferencias entre la masculinidad tradicional o hegemónica y las nuevas masculinidades? Vamos a ver las principales características de la masculinidad aprendida versus una masculinidad alternativa e igualitaria.
Desigualdad
La masculinidad hegemónica tiene que ver con la cultura de la desigualdad, en la que algunas personas mantienen el control sobre otras para acaparar el poder. En cambio, las masculinidades que están apareciendo a día de hoy apuestan por la horizontalidad, el consenso y las relaciones entre iguales.
Competitividad
Otra parte importante de las identidades tradicionales de género masculinas consiste en tener que demostrar las propias habilidades. La educación lleva a los hombres a ser competitivos para alcanzar un estatus laboral o social. Las masculinidades alternativas buscan que cada persona pueda mostrar sus debilidades sin miedo, y aprovechar el talento de los demás para trabajar en equipo de forma más efectiva, sin necesidad de buscar la confrontación.
Agresividad
La masculinidad hegemónica también lleva consigo la agresividad y la violencia que, aunque cada vez está menos legitimada, sigue estando presente en nuestra sociedad. Lo vemos a través del acoso, los comentarios sexistas o la violencias sexuales. Las masculinidades igualitarias apuestan por eliminar la violencia machista, o de cualquier tipo, de nuestras vidas.
Roles de género
La masculinidad tradicional se define en oposición a lo femenino: los hombres no lloran, no cuidan y tienen que proveer. En cambio, el modelo de masculinidad nueva e igualitaria apuesta por eliminar esos roles de género aprendidos sobre masculinidad y feminidad para que seamos más libres. Eso favorece, por ejemplo, que los hombres puedan vivir plenamente su paternidad.
Imagen exterior
El hombre tradicional tiende a proyectar su imagen hacia el exterior, hecho que contribuye al desarrollo de sus habilidades instrumentales y competitivas. Eso es bueno de cara al trabajo productivo, pero la contrapartida es que descuida el desarrollo personal y del interior, provocando un manejo inadecuado de las emociones. Por eso, las masculinidades alternativas buscan una combinación equilibrada de desarrollo hacia fuera y hacia dentro, que contribuya a las relaciones interpersonales y a la gestión emocional.
Nuevas masculinidades: creencias y certezas
Por si todavía tienes dudas sobre qué son las nuevas masculinidades, vamos a romper algunos falsos mitos acerca de este tipo de masculinidad alternativa.
❌ Las nuevas masculinidades quieren romper la idea de hombre. ✅ Las nuevas masculinidades buscan que cada hombre exprese su género como quiera.
❌ El machismo solo es perjudicial para las mujeres. ✅ Los hombres también son víctimas del machismo: Una sociedad machista hace que los hombres sientan que deben actuar según el estereotipo de cómo tiene que ser su género y sean reacios a mostrar vulnerabilidad.
❌ Solo hay una forma de ser hombre, y es lo contrario a ser mujer. ✅ No hay una forma única de ser hombre: Cada hombre es libre de asumir la masculinidad como lo prefiera según su personalidad y todas las visiones son válidas.
❌ Las nuevas masculinidades solo afectan a los hombres. ✅ Las nuevas masculinidades también afectan a las mujeres: Si cambian los estereotipos negativos de género las mujeres ganan al vivir en una sociedad con menos violencia y más igualitaria.
7 pasos para trabajar las nuevas masculinidades
A continuación te damos las claves para poder avanzar hacia unas masculinidades más igualitarias dentro y fuera de los espacios de trabajo. Lee atentamente y comparte estos consejos con los hombres de tu organización.
1. Revisa el modelo
El modelo tradicional de la masculinidad está obsoleto. Por eso hay que dejar de lado ese arquetipo que va a dificultar muchísimo que puedan aflorar otras maneras de expresar todo aquello que sentimos.
2. Prescinde de la violencia
Cambiando todo lo que tiene que ver con el poder y la violencia conseguiremos cambiar la forma en la que habitamos el mundo. Debemos revisarnos para pasar de una representación aprendida de ser hombre a una perspectiva del ‘ser’, de ser lo que cada uno es.
3. Fomenta la empatía
Sentir y escuchar, la empatía significa estar en contacto con el otro. Eso supone cambiar el show time por el slow time, es decir, conectarte más con lo profundo y menos con lo que se espera de ti.
4. Apuesta por el cuidado
Implicarte en el cuidado es ir mucho más allá de aspectos como la paternidad. Es construir la masculinidad desde las relaciones en equilibrio y vivir la crianza y el cuidado como espacios propios. No como terreno en el que los hombres son invitados o en el que las mujeres dicen cómo hay que hacer las cosas, sino que tod_s somos ciudadanos de pleno derecho dentro del hogar y en la implicación con otras personas.
5. Dale libertad a tu masculinidad
Para cambiar el modelo y transitar hacia una masculinidad alternativa y más igualitaria no existe una ‘fórmula mágica’. De hecho, una de las claves para lograrlo es no intentar controlar o definirlo todo. En este sentido, lo mejor es centrarse en disfrutar y estar a gusto en lugar de intentar encontrar la forma perfecta de hacer las cosas. Los ritmos tienen que fluir y ser naturales.
6. Usa el cuerpo para mejorar las relaciones
No temas el contacto con otras personas. Somos piel, somos cuerpo. Rompe con esa coraza que te hace estar en una posición de fuerza o en una posición distante, eso que te impide dar un abrazo con sentimiento.
7. Aprende en el camino
Aquí no hay competición. Es un proceso del que puedes disfrutar aprendiendo, incluso de tus errores. Para seguir avanzando puedes leer, formarte, hablar con tus colegas de trabajo o con tus amigos y compartir tus inquietudes.
Por qué las nuevas masculinidades son buenas para tu organización
Las masculinidades alernativas favorecen que cada uno sea como quiere ser. Favorecen la libertad propia: cada hombre y cada mujer elige exactamente qué tipo de vida quiere: cómo quiere mostrarse hacia los demás, qué aspiraciones y deseos tiene, cómo quiere enfocar su carrera profesional, si desea o no formar una familia... Todo ello sin que los estereotipos marquen el camino. Y esa es la clave de la diversidad.
Las relaciones igualitarias no solo generan espacios de trabajo más sanos, sino que aumentan las ratios de satisfacción de l_s trabajador_s y también su productividad y rendimiento.
Para lograrlo, en Homuork contamos con el MOOC Nuevas masculinidades. A través de 17 vídeos, 5 ejercicios prácticos y 6 lecturas, tu equipo obtendrá las herramientas para repensar el modelo tradicional de masculinidad, establecer las bases para una corresponsabilidad real y una mejor conciliación de hombres y mujeres en los espacios de trabajo y de cuidado.
La gran mayoría de ocaciones en que vienen acompañadas, el hombre no alcanza a percibir el problema o simplemente no lo quiere ver; entonces viene a terapia de forma obligada o como condición de la mujer para poder continuar la relación. Generalmente, cualquiera de estas razones por la que el hombre está en terapia no suelen ser suficientes para que se dé un cambio en la conducta o percepción del hombre dentro de la relación. Se necesita una disposición real al cambio y un querer estar en terapia.
Realmente (y esto es lamentable) es una minoria de hombres los que acuden a terapia individual o en pareja por su propia voluntad y convicción.
Después de mucho estar viendo esta situación y de ver diferentes grupos de mujeres que se unen para apoyarse entre si ante situaciones emocionales (algunas de forma profesional otras solo en grupos de auto apoyo), decidí iniciar un proyecto donde los hombres tengamos la oportunidad de expresarnos libremente de forma saludable, donde cada caballero tenga la seguridad de que no será juzgado, señalado o criticado, donde pueda expresar su frustración por los diferentes conflictos que vivimos los caballeros y cómo le afecta en su vida profesional, personal y/o familiar.
A lo largo de mi vida yo mismo he vivido la frustración de tener que guardar una imagen y desempeñar ciertas actividades de acuerdo a mi rol de hombre; cosas del tipo los hombres no lloran y cosas por el estilo. Luego, al inicio de mi adultez, tuve que enfrentarme a la frustración de tener que cumplir una serie de requisitos para desempeñar bien el rol de esposo (como si hubiera una manera correcta de serlo).
Tenia que ser proveedor, constructor, cuidador, protector, fuerte, valiente, seguro de mi mismo, entre otras cosas. Luego llego mi hija y ahora tenia que ser todo lo anterior ahora para dos personas, aparte tenia que ser ejemplo, figura de autoridad, de disciplina, entre otras cosas; pero si en el cumplimiento de mi deber se me ocurría decir o reclamar algo sobre las obligaciones de mi esposa en casa entonces me convertía en macho, macho mexicano y cargaba entonces el estigma.
Cuando no había nada que reclamar por los deberes de mi esposa en casa y simplemente me limitaba a cumplir de la mejor manera (según yo) mi rol de hombre, entonces me empezaba a convertir en un insensible que no expresaba afecto hacia los demás o resultaba que solo me la pasaba trabajando y no le dedicaba tiempo a la familia.
En fin, era sumamente complicado complacer a la sociedad, a mi esposa y a mi hija en todo lo que esperaban de mi (y aparte tener que ser feliz yo mismo), que llego un momento donde no pude mas.
Entonces decidi acudir a terapia. Esto tenia que terminar y yo solo no sabia cómo.
Con estos 2 escenarios como referencia (mi trabajo como terapeuta y mi propia experiencia de vida) es como pensé en las nuevas masculinidades que como hombres podemos vivir. Un proyecto basado en el movimiento que surgió a finales del siglo XX e inicios del siglo XXI como apoyo a ciertos movimientos feministas que buscaban la igualdad de genero.
En Nuevas Masculinidadesno pretendo impulsar ningún tipo de movimiento sexista, de lo que se trata es de formar grupos donde los caballeros tengan la oportunidad de resolver la frustración producida por las representaciones dominantes de la masculinidad androcéntrica y, con acompañamiento terapéutico, comenzar a adquirir herramientas para tener una vida como individuos mas plena y así contribuir a relaciones de pareja saludables.
Si estas interesado en participar visita la página de Facebookpara conocer los detalles. Si te gustaría apoyarme de alguna forma con tu experiencia y/o formación profesional, puedes mandarme un correo a
jjacstyle@gmail.com
jjacmusic@gmail.com
el siguiente texto es del dr erick
Desde hace décadas somos testigos de una evolución en el debate sobre la igualdad de género y la lucha contra la violencia machista. Vemos cómo los roles femeninos se han ido diversificando, pero pocas veces ponemos el foco en el papel que juegan los hombres en todo esto. Para que el cambio sea real, es imprescindible que la otra mitad de la población, los hombres, nos demos por aludidos y actuemos sobre nuestra masculinidad.
Haciendo un proceso de autocrítica a nivel individual y colectivo, descubrimos que somos producto de nuestro tiempo y nuestra cultura, y esto puede habernos llevado a desarrollar ciertas actitudes que, de forma intencionada o no, pueden estar contribuyendo a perpetuar un entorno de desigualdad.
Es momento de que nos replanteemos nuestra posición como hombres dentro de la sociedad y demos paso a acciones concretas que nos alejen de actitudes machistas y nos acerquen a un modelo de masculinidades que afiance el progreso, la convivencia y el bienestar de los que nos rodean y de nosotros mismos.
¿Qué aprenderá tu equipo en este curso online?
En este curso revisarán los estereotipos que tradicionalmente han formado la identidad masculina y descubrirán otros caminos a seguir para construirse de una manera más sana tanto para ellos como para quienes están a su alrededor.
A través de vídeos, ejercicios prácticos y lecturas, reflexionarán sobre temas como el poder, las relaciones desiguales, la violencia o el impacto del modelo masculino tradicional en la sociedad. Además, descubrirán las herramientas para cambiar estos modelos patriarcales y avanzar hacia la diversidad para alcanzar la igualdad real.
Contenidos que componen el MOOC Nuevas masculinidades:
Los procesos de construcción de la identidad.
El modelo masculino tradicional.
Las relaciones desiguales.
Herramientas para desmontar la violencia machista.
Bases para una conciliación real.
Retos para las nuevas masculinidades.
Sobre el experto:
Erick Pescador es sociólogo y sexólogo, especialista en temas de género, igualdad y prevención de violencias machistas. Docente y formador de profesorado, fuerzas del orden, personal sanitario, funcionariado social y asociaciones, ha desarrollado un programa formativo en paternidades presentes y corresponsables dirigido a hombres.
Los enfoques de género provocan malestar. Incomodan porque cuestionan nuestros lugares en el mundo, nos obligan a reacomodar posiciones subjetivas, es decir, identidades y relaciones entre unas y otros. En este sentido, son malestares que generan una “incomodidad productiva” (Sánchez, 2017).
Si analizamos las transformaciones sociales de los últimos años, y especialmente miramos las prácticas violentas con las que muchos hombres han tratado de reafirmar su propia virilidad; podemos notar que la masculinidad está en una crisis.
Crisis que se hace especialmente visible en la violencia hacia las mujeres, pero que se relaciona también con distintos malestares de género experimentados por los propios hombres. Los enfoques de género han permitido poner atención en esto. Hacen posible comprender algunas cuestiones específicas sobre las relaciones, las subjetividades y los malestares que se han construido a través del binarismo de género.
Hasta hace poco, el foco de atención en perspectivas de género había estado centrado únicamente en las mujeres y en la feminidad. La masculinidad y sus valores habían permanecido como algo intocable. Se hizo entonces necesario crear modelos que ofrecieran nuevos lugares y roles (más equitativos y más libres de violencia) que no solo se enfocaran en la experiencia de la mujer.
Las Nuevas Masculinidades surgen como alternativa a la masculinidad hegemónica. El término de “masculinidad hegemónica” hace referencia a las conductas de masculinidad dominantes, lo que incluye los modelos más tradicionales de dominación por género; basados, por ejemplo, en mandatos como “los hombres no lloran”, “siempre son valientes”, “nada femeninos”, “incuestionablemente heterosexuales”, etc.
En otras palabras, se trata de los valores, las creencias, las actitudes, mitos, estereotipos o conductas que legitiman el poder y la autoridad de los hombres sobre las mujeres (y sobre todos los demás que no sean hombres heterosexuales).
La masculinidad hegemónica es la que ha ha dado origen a toda una forma de organización política y social basada en la idea del liderazgo del varón y el predominio de la cosmovisión este sobre las demás formas de vida.
No obstante, dicha hegemonía también puede reproducirse en modelos que se presentan como alternativos y nuevos (y no solo en la masculinidad tradicional), razón por la cual el propio concepto de Nuevas Masculinidades se revisa constantemente. Así, una de las bases para el replanteamiento de la masculinidad, es su capacidad auto-reflexiva y crítica hacia los distintos modelos, valores, prácticas y experiencias de la masculinidad.
En suma, se conocen como Nuevas Masculinidades porque tratan de consolidar experiencias y prácticas alternativas a la masculinidad hegemónica.
Acción política y terapéutica centrada en la experiencia masculina
Es bastante común que los hombres se adjudiquen la tarea de enseñar a las mujeres qué hacer para dejar de ser violentadas. Pero esto muchas veces ocurre desde la prohibición, y desde la conveniencia del propio hombre (no lleves tal ropa, no salgas sola, no hables de tal manera, etc.).
Ante esto, de una u otra manera muchas mujeres han explicado que la forma de solidarizarse con las luchas feministas, y en contra de la violencia de género, no es por ese camino; entre otras cosas porque las recomendaciones están hechas desde experiencias completamente ajenas a la violencia de género, que al final reproducen la misma dominación.
Esto no solo ha sido expresado por mujeres, sino que muchos hombres han respondido creando caminos basados en su propia experiencia, que se traducen en acciones políticas y terapéuticas.
Replantear los modelos de género
En términos generales se tratar de generar replanteamientos colectivos de género (específicamente en torno a la masculinidad) como acción política para abordar algunas fenómenos relacionados con violencias y malestares de género, desde la experiencia masculina de los hombres.
En otras palabras, se trata de “deconstruir” la masculinidad hegemónica. Es decir, hacer conciencia de las condiciones históricas y estructurales que han generado desigualdades y violencias de género, y hacerse cargo individualmente de lo que corresponda.
Por ejemplo, asumir cuando han sido partícipes de dichas violencias y buscar en colectivo algunas estrategias para evitarlas. O bien, poner en común la propia vulnerabilidad haciendo explícitas las experiencias y los malestares de género; y a partir de ahí, articularlos con las experiencias y malestares del otro género y las sexulalides no hegemónicas.
¿Nuevas Masculinidades o Masculinidades Híbridas?
El concepto de Nuevas Masculinidades ha generado muchos debates. Por ejemplo, Jokin Azpiazu, pionero en los replanteamientos del género masculino, sugiere que la idea de las Nuevas Masculinidades se entiende mejor a través del concepto de “masculinidades híbridas”, propuesto inicialmente por la socióloga C.J. Pascoe.
Este último término hace referencia a que las masculinidades en sí no deben presentarse como nuevas, sino que el esfuerzo debe ser hacia incorporar elementos no-hegemónicos que generen nuevos modelos y relaciones.
De lo contrario, existe el riesgo de adecuar la misma masculinidad hegemónica a las nuevas necesidades que plantean los enfoques de género, lo que finalmente genera nuevas formas de dominación. Es decir, prácticas aparentemente inocuas pero que finalmente reproducen la mismas estructuras de desigualdad.
En el mismo sentido, el autor reflexiona sobre si es necesario reivindicar una masculinidad distinta, o si se trata más bien de problematizar la masculinidad en su conjunto.
Referencias bibliográficas:
Colectivo Hombres y Nuevas Masculinidades (2018). Nosotros. Conoce nuestro accionar y filosofía. Recuperado 08 de mayo de 2018. Disponible en http://colectivohombresymasculinidades.com.
Sánchez, J. (2017). Masculinidad y feminismo: un espacio de “incomodidad productiva”. Recuperado 08 de mayo de 2018. Disponible en http://www.pikaramagazine.com/2017/06/masculinidades-y-feminismo-un-espacio-de-incomodidad-productiva/.
Bergara, A., Riviere, J. y Bacete, R. (2008). Los hombres, la igualdad y las nuevas masculinidades. Emakunde Instituto Vasco de la Mujer: Vitoria.
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